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El Río Guadalhorce a su paso por Álora (Málaga). En su último tramo antes de desembocar en el Mediterráneo, el Guadalhorce desciende entre montañas de escasa altura, cruzando el amplio valle al que da nombre y creando en sus márgenes la típica vegetación de ribera, en vivo contraste con el entorno inmediato.

 

 
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Río Poqueira. Alpujarra Granadina. Los ríos andaluces de media montaña suelen ser de bajo caudal otoñal y próximos a su cauce predominan los árboles de ribera de hoja caduca, como es el caso de esta imagen, donde observamos álamos y algunos arbustos de alto requerimiento hídrico.

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El río Genil a su paso por la localidad de Jauja (Córdoba). El río Genil, antes de terminar su recorrido en el Guadalquivir, atraviesa las provincias de Granada, Córdoba, Málaga y Sevilla. En la imagen, a su paso por la localidad de Jauja, podemos observar los restos de un antiguo molino que aprovechaba la fuerza de sus aguas y en sus orillas la presencia de árboles de ribera de hoja caduca, cañaverales y algunos arbustos de alto requerimiento hídrico.

 

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Río en época crecida. En la imagen, río de baja montaña en tiempo de crecida, arrastrando limos y nutrientes que se evidencian por su color verde-ocreamarillo, producido por la presencia de algas verdes de vida planctónica (en suspensión) y reófila (de agua corriente).

 

 
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Paisaje Ribereño. Los valles de los ríos contienen en general una diversa y abundante flora, que cambia en función de distintas variables: la altitud, el régimen fluvial y la constancia del caudal, el clima y el nivel freático, son las más destacables. En la imagen, que corresponde al entorno del río Bornos en la provincia de Cádiz, podemos observar una característica vegetación de ribera en la que predominan los álamos.

 

 
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El Guadalquivir a su paso por Córdoba. Frente a la Mezquita de Córdoba y en el entorno de Puente Romano, el río Guadalquivir presenta en su ancho curso una serie de islotes y otros afloramientos de tierra sobre los que crece una abundante vegetación, lugar apropiado para cobijar una importante avifauna, entre las que destacan las colonias de garcilla bueyera, calamón y morito. Este espacio ha sido protegido por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía con la figura de Monumento Natural.

 

 

Río de alta montaña. El curso alto del río, próximo a su nacimiento, cuando descienda rápido por la alta montaña, se caracteriza por sus aguas transparentes y limpias, que permiten la existencia de numerosos invertebrados acuáticos, índice también de la ausencia de contaminación y la potabilidad de esta agua; estas dos características posibilitan a su vez la existencia de truchas y, por lo tanto, de nutrias paleárticas. Dentro del agua se aprecia como los juncos resisten la fuerza de la corriente.

 

 
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Sierra de Castril. Nacimiento del río Castril. En la alta montaña, entre profundas hendiduras de la roca caliza, el río se abre paso en rápido descenso; en su entorno se genera un ecosistema donde domina la vegetación rupícola, perfectamente adaptada al escaso suelo, y de la fauna de este entorno destacan las colonias de aves (buitre leonado, águila real, y halcón peregrino, entre otras), vertebrados terrestres como la cabra montés, el muflón, el jabalí, el lince y la garduña, y peces que habitan en aguas limpias y cristalinas como la trucha.

 
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Río de Alta Montaña. El río, que ha abierto profundos barrancos al abrirse paso entre la roca caliza, da origen también a que en sus márgenes se asiente un bosque de ribera con presencia de álamos y sauces dispuestos en galería.

 

 
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Bosque Galería. El río a veces crea un ecosistema de difícil acceso al ser humano: En la imagen, una espesa masa de sauces blancos (Salix alba) , que nos recuerdan a un manglar, y a cuya sombra disminuye la evaporación protegiendo a las especies ictiológicas que aquí tienen su hábitat: peces, ranas e insectos. El ecosistema fluvial donde predominan los árboles planifolios dispuestos en galería representa aproximadamente el 1% de la superficie total andaluza.

 

 
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Bosque Galería. Las especies arbóreas de ribera se caracterizan por su densidad de ramaje y sus hojas alargadas y de verde intenso, pues pueden permitirse el lujo de realizar una gran transpiración. En la imagen, un bosque galería que se adapta a la sinuosidad del río y el que predominan los fresnos, alisos, sauces y zarzas .

 
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Río Genil. El río Genil en las proximidades del embalse de Malpasillo describe este singular arco, y sus orillas, inundadas en los períodos de crecida, concentran limos y nutrientes que dan origen a la masa vegetal que puede observarse en la fotografía .

 
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Bosque de ribera. El río Guadiato, que recorre el noroeste de la provincia de Córdoba, en los orígenes de su andadura atraviesa los terrenos de Sierra Morena a través de paisajes de encinas, alcornoques, quejigos, matorral mediterráneo y pinares de repoblación. En su curso medio se extienden los bosques de ribera y sotos, ofreciendo paisajes de extraordinaria belleza. Adelfas, sauces, olmos, álamos y fresnos son algunas de las especies de ribera que podemos observar en este paisaje.

 

 
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Rio Monachil. El Parque Natural de Sierra Nevada lo cruzan multitud de arroyos y cursos de agua de muy diverso caudal, que tienen su origen en el deshielo de las altas cumbres casi permanentemente nevadas; estos cursos de agua que discurren por Sierra Nevada se ven flanqueados en sus márgenes por bosques galerías formados por choperas y saucedas, como ocurre con el río Monachil, en la imagen en el punto en que se salva mediante un puente colgante.

 

 
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Curso de agua en zona árida. En las zonas áridas y semiáridas, los ríos son generalmente de poco caudal y, con frecuencia, se secan completamente en el período estival; en la época de lluvias, su escaso caudal permite que en sus márgenes crezcan cañaverales de mediana altura, cuyo verde contrasta vivamente con el paisaje ocre de su entorno.

 
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Río Yeguas. Sierra de Cardeña. A lo largo de las márgenes del río Yeguas, que recorre el límite occidental del Parque Natural de las Sierras de Cardeña y Montoro, encontramos un soto ribereño formado en su mayor parte por adelfas, zarzas y fresnos, y determinados tramos que presentan un frondoso bosque galería; sus aguas limpias y bien oxigenadas posibilitan la existencia de gran cantidad de insectos acuáticos y con ellos la presencia de barbos, bogas y gambusias y, en sus orillas, la nutria, el martín pescador, el mirlo acuático y el galápago leproso, entre otros

 
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Vegetación de ribera. La vegetación de ribera se diferencia claramente de la de su entorno. Las márgenes del río, como muestra la imagen, se ven pobladas de árboles de hoja caduca, cañaverales y juncales y, a escasa distancia, domina la característica vegetación mediterránea que exige pocos aportes hídricos.

 
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Nacimiento del río Genal, Igualeja (Málaga). En las estribaciones occidentales del Parque Natural de la Sierra de las Nieves, en el noroeste de la provincia de Málaga y prácticamente en el casco urbano de la serrana localidad de Igualeja, nace el río Genal que da nombre a un espléndido valle que desciende a la búsqueda del río Guadiaro. La limpieza de las aguas del Genal, que ha hecho posible hasta nuestros días la existencia de truchas, cangrejos de río y anguilas, y la singular belleza del valle que lo atraviesa han sido las notas características de este espacio natural .

 
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Río Castril (Granada). Vista general del río Castril en uno de sus tramos de media montaña, cercano ya a la presa, con álamos deshojados y vegetación de ribera mixta entre el río y la laguna. La cuenca izquierda la constituye un bosque de hoja perenne acicular y la derecha un bosque mixto algo modificado por la mano del hombre.

 
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Arroyo de Fuente Fría. Cástaras (Granada). En la imagen de este curso de agua en su primer tramo montañoso, cuando baja rápida modificando el suelo pedregoso de su cauce, se aprecian bien los escobones de juncos y carrizos y la fuerza de la límpida y fresca agua.